Hepatitis A

 

Las hepatitis víricas constituyen un problema mundial y la OMS, en respuesta a este problema, a través de la Asamblea Mundial –mayo 2016- adoptó la 1ª “estrategia mundial del sector de la salud contra la hepatitis vírica, 2016-2021”. Se espera que deje de ser un problema de salud pública antes de 2030, reduciendo la incidencia en un 90% y en un 65% la mortalidad actual.

La OMS Ayudará a los países que lo necesiten con campañas diversas sobre concienciación y ampliación de servicios de diagnóstico , tratamiento y profilaxis. Pretende resaltar el Día Mundial contra la hepatitis que se fijó para todos los años el 28 de julio.

Es preciso destacar que las hepatitis víricas (A,B, C,;…) pueden resultar indistinguibles en su cuadro agudo, pero los agentes víricos corresponden a diferentes tipos, cursan con periodos de incubación, intensidad y pronóstico distinto. Su tratamiento, epidemiología y profilaxis tienen peculiaridades imposibles de unificar en campañas sencillas.

A diferencia de la B y la C, la A rara vez produce hepatitis fulminante, afecta preferentemente a niños y es considerada de trasmisión orofecal. Suele presentarse en brotes, a veces con amplia afectación poblacional, comprensible cuando se transmite por consumo de agua contaminada de abastecimientos públicos. Por tanto las consecuencias sociosanitarias pueden resultar preocupantes.

En este escenario epidemiológico, algunos factores de riesgo como el uso de drogas inyectables o las relaciones sexuales con enfermos de hepatitis A no dejaban de considerarse infrecuentes…hasta la fecha. En el plan estratégico mundial bien pronto saltó una alarma.

En abril de 2017, el Ministerio de Sanidad y Consumo comunica a las Comunidades Autónomas el incremento del número de casos en varones homosexuales en España, como está ocurriendo en Europa desde comienzos del 2016. En la Comunidad de Madrid el incremento se inició a mediados de 2016, que no cesó en todo el año, lo que llevó a emitir una “Nota informativa sobre el aumento de casos y brotes de hepatitis A transmitida por vía sexual” a principios de mayo de 2017.

Aboga por un diagnóstico precoz en aras de la aplicación eficaz de la profilaxis post-exposición y destaca la necesaria alerta por la mayor gravedad en adultos. Recomienda una serie de medidas resumidas en:

  1. Necesidad de la prevención primaria (higiene de manos…),
  2. Higiene personal y uso de profilácticos en relación con la práctica sexual
  3. Control de contactos
  4. Cumplimiento del calendario vacunal del adulto (especialmente referidos a la del VHA). Los sanitarios notificarán los casos a la Red de Vigilancia Epidemiológica y se ofrecen los “links”: “Informe epidemiológico semanal” y el “ECDC Europa” para ampliar información .

 

 

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