Sindrome de piernas inquietas

Casi la mitad de los mayores tienen alteraciones en el sueño, siendo los dos más frecuentes el Síndrome de Apnea Hipopnea del Sueño (SAHS) y el Síndrome de Piernas Inquietas (SPI).

El SAHS se caracteriza la presencia de somnolencia diurna excesiva, modificaciones de las capacidades y del comportamiento de estos sujetos y alteraciones en diferentes funciones básicas para la vida como las respiratorias, cardiacas o metabólicas. La causa radica en la presencia de múltiples episodios de obstrucción respiratoria durante el sueño, lo que no permite que el paciente tenga un sueño reparador con la consiguiente somnolencia durante el día.

El SPI es un trastorno en el que aparecen unas sensaciones desagradables en las piernas durante el descanso, lo que obliga al paciente a moverse y levantarse; ya que estos movimientos alivian los síntomas. Una de las consecuencias directas, como en el SAHS, es la somnolencia durante el día y alteraciones de la conducta.

En un estudio realizado en Chicago por Turner y sus colaboradores, han observado que disfrutar de una vida plena en las personas mayores, mejora la calidad del sueño y protege contra estos dos síndromes.

Tradicionalmente se acepta que para tener una vida plena es necesario que el sujeto disfrute de autoaceptación, sienta que tiene crecimiento personal y que disfruta de un propósito en la vida, que tiene autonomía y buenas relaciones con los que le rodean.

A pesar de las limitaciones del estudio, parece probable que, tras muchos años de trabajo, el disponer de actividades que den un sentido a la vida y llene el tiempo en las personas mayores mejora significativamente el sueño y el descanso.

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