Campañas sanitarias de verano

 

Con la llegada del verano y las vacaciones, las autoridades sanitarias “bombardean” a la opinión pública con numerosas recomendaciones . Reconocida su utilidad , a veces crean un paradójico estado de preocupación en épocas de relajamiento vacacional.

Tienen una alta eficacia cuando están bien diseñadas. Por ejemplo la información y publicidad de la profilaxis en viajes internacionales debe intensificarse antes del mes de mayo facilitando teléfono de consulta, lugares de vacunación, etc. Sobre la prevención del melanoma es bueno que se mantenga durante todo el verano, como el caso de los accidentes de tráfico o los golpes de calor.

Percibo que en los últimos veranos es menos intensa la información sobre la diarrea del viajero y las toxiinfecciones alimentarias. Es cierto que ha mejorado su control pero, en el mejor de los escenarios, puede arruinar las vacaciones del paciente y de todos sus acompañantes. Por supuesto este tipo de procesos suelen desencadenar cuadros de deshidratación que, según en qué pacientes, pueden ser de mal pronóstico.

Las campañas sobre deshidratación son muy importantes . Me parece acertada la información de la Comunidad de Madrid sobre “ la influencia de los medicamentos en caso de ola de calor “. Alerta del riesgo de deshidratación con fármacos para enfermedades mentales, cardiovasculares y otras . A riesgo de simplificar demasiado se podría advertir de la relación medicación-verano. Fenómenos de fotosensibilización, intolerancias, diarreas, deshidratación y provisión de fármacos en vacaciones son problemas frecuentes en los enfermos crónicos. Se podría advertir resumiendo : “si está tomando algún medicamento, cuídese especialmente en verano “

Tampoco estaría mal que las autoridades hicieran campañas disuasorias para que los pacientes no acudieran en verano a los centros sanitarios con déficit de personal, instalaciones con funcionamiento reducido, sin aire acondicionado, en obras, etc.

Dejar respuesta