Foro Económico de Davos 2017

El Foro Económico Mundial celebrado en Davos ha presentado un informe sobre los riesgos esperados para el 2017 a partir del desarrollo de las nuevas tecnologías. De éstas, se ha dado la máxima importancia a la Robótica, la Inteligencia Artificial y la Biotecnología. El interés de este tipo de informes radica en que la información y las conclusiones, están aportadas por expertos en todas las ramas, tanto científicas como sociales. Permite adelantarse a los acontecimientos y tomar medidas correctivas que permitan minimizar los riesgos y maximizar los beneficios.

Los medios de comunicación, rápidamente se han lanzado a airear los perjuicios. Es lógico, las malas noticias venden más que las buenas. Sin embargo, los riesgos para determinados sectores pueden resultar oportunidades para otros. El sector médico puede ser uno de los beneficiados por las numerosas aportaciones que ofrecen las nuevas tecnologías.

La Inteligencia Artificial, unida a la Robótica, se teme como depredadora masiva de puestos de trabajo. Sin embargo, en medicina confluyen dos factores que la pueden hacer beneficiosa. Por un lado, la toma de decisiones en situaciones muy complejas, con numerosos factores condicionantes, es muy arriesgada. Conviene en algunos casos prescindir de criterios personales. Por otro lado, es imposible disponer en todos los Hospitales y Centros de suficientes especialistas. La calidad, igualdad y sostenibilidad sanitarias se verán altamente beneficiadas.

La Automatización en la conducción de automóviles, otros medios de transporte, laboratorios, etc., seguro que reduce el número de accidentes y el tiempo en la respuesta diagnóstica. Evitará numerosos errores y siempre los beneficios superarán a los debates éticos y económicos que puedan surgir.

Respecto a la Biotecnología y la Genética asistimos al vértigo de la secuenciación del genoma, la clonación de la oveja Dolly, los transgénicos, las células madre, etc., con unos intensos debates éticos, ecologistas, etc. Pocos dudarán de los revolucionarios beneficios médicos que están aportando.

Las actuales aplicaciones de los CRISPR, las nuevas técnicas de secuenciación prescindiendo de la PCR, son ejemplos de la inmediata traslación desde la investigación a la práctica médica por los beneficios que aporta.

El “internet de las cosas” preocupa por la vigilancia masiva y la pérdida de intimidad y libertad que conllevaría. Es cierto, confiamos en su regulación, pero en el ámbito de la salud individual estamos ya en un escenario real, que hace pocos años era ciencia-ficción. Nadie pondrá en duda la utilidad de biosensores que pueden transmitir datos vitales a una unidad central desde la que se corrigen alteraciones de forma inmediata y se toman las adecuadas medidas. Bienvenida sea este tipo de vigilancia.

En resumidas cuentas, las nuevas tecnologías no traerán pleno empleo y se necesitarán inversiones económicas, revisión de tareas por los profesionales de la salud, nuevas especialidades que anularán otras y nuevos debates bioéticos. Pero la balanza Riesgo – Beneficio caerá rotundamente a favor de los beneficios. Seguro.

Dejar respuesta