Plátanos

El contenido vitamínico de la fruta en general y del plátano en particular, juega un importante papel en la fisiología del organismo.

La vitamina A es necesaria en el funcionamiento del sistema inmunitario, en la síntesis de anticuerpos, y en la formación y mantenimiento de las células epiteliales de la piel que recubren nuestro cuerpo, y que son la principal barrera que frena la entrada de microorganismos a su interior. Un sistema inmune que sea competente y una piel que actué como barrera contra la entrada de microrganismos, son una buena garantía de protección antiinfecciosa. La vitamina A actúa mejorando la salud a nivel de los dientes, huesos y tejidos blandos. Un plátano aporta aproximadamente unos 18 µg de vitamina A por cada 100 gramos de porción comestible.

La vitamina B6 participa en la síntesis de anticuerpos, como la vitamina A, y también de otros componentes esenciales para las células que actúan en la defensa inmunológica contra las infecciones; como son el ADN y el ARN. Es necesaria, además, para los procesos neurofisiológicos y para el normal funcionamiento del corazón. Esta vitamina interviene en la activación de la respuesta inmunológica e incrementa los mecanismos defensivos contra la infectividad bacteriana. Algunos medicamentos utilizados en el tratamiento de ciertas enfermedades infecciosas, producen un déficit de esta vitamina como es el caso de las isoniacidas, utilizadas en el tratamiento de la tuberculosis. El plátano suministra aproximadamente 0.51 mg de vitamina B6 por cada 100 gramos de porción comestible, casi la mitad de la dosis diaria necesaria para un adulto.

La vitamina C se ha utilizado como remedio popular para el resfriado común, sus beneficios son limitados, y las últimas investigaciones sobre su papel en la prevención de la gripe, parecen aumentar la controversia sobre este efecto. La vitamina C aumenta la producción de colágeno, mejora la cicatrización de heridas y mantiene las encías saludables, efectos que son importantes, ya que actúan en el mantenimiento de las barreras contra la infección. Juega un papel crucial en la cicatrización y en la fisiología y crecimiento del aparato locomotor y se ha descrito que tiene un claro papel antinfeccioso por el soporte sobre de la actividad inmunológica de los linfocitos (glóbulos blancos encargados de determinados procesos antinfecciosos); y en la síntesis de interferón, proteínas producidas de forma natural por el sistema inmunitario como respuesta a agentes patógenos, especialmente virus. Además aumenta la integridad de las membranas mucosas que junto con la piel tienen un papel crucial de barrera frente a los microorganismos del entorno.

La vitamina D es bien conocida por su relación con la fisiología del aparato locomotor y especialmente con los huesos. Su déficit produce la osteoporosis en el adulto y el raquitismo en los niños. Actúa como regulador en la fisiología del calcio y del fósforo, es decir a nivel óseo y renal. Sin embargo, suele desconocerse que existe una estrecha asociación de la carencia de vitamina D en niños, con el riesgo de infecciones agudas de las vías respiratorias inferiores en distintos entornos. Ésta vitamina juega una función importante en la regulación del sistema inmunitario. El consumo de plátano, especialmente en invierno, puede jugar un papel importante en la prevención de las infecciones de este tipo.

 

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