Producción y consumo de antibióticos

Antibióticos: ¿Cómo se producen y cómo se consumen?

Producción y consumo de antibióticos

La superficie de la tierra, especialmente donde hay materia orgánica y por ende microorganismos, está impregnada de antibióticos. Las miles de especies bacterianas y fúngicas forman la microbiota, lo que implica sistema en equilibrio que se logra por diferentes mecanismos, uno de los cuales es la producción de antibióticos. En condiciones normales esta producción es bajísima, suficiente para equilibrar poblaciones, y la transferencia de resistencias es lentísima.

La producción industrial de los antibióticos

Hace unos 70 años se inició la producción industrial, por tanto desequilibradora, de antimicrobianos (sulfamidas y antibióticos) y sustancias con gran actividad antimicrobiana (antisépticos, desinfectantes); algunas de uso cotidiano y masivo como los detergentes y jabones. Estas últimas sustancias no deben ser olvidadas por las repercusiones de su utilización.

En 1949 durante el aislamiento internacional de España, las compañias CEPA y Antibióticos SA, creadas bajo la tutela del Estado, se comprometieron a importar y luego producir la “astronómica” cifra de 6000 Kgr/año cada una. Cumplieron su compromiso y fueron ampliando su producción, especialmente “Antibióticos SA” hasta tal punto, que en 1973 producía cerca de 500.000 kg año. Bien es cierto que una buena parte se dedicaba a la exportación y otra, no menos importante a la veterinaria. Pero entre la producción para consumo interno de las 2 fábricas “nacionales” y lo que se importaba, el consumo en España fue en aumento hasta 1979-80, estimando el consumo/año en la espectacular cifra de 400 toneladas en el ámbito médico y veterinario.

Les invito a imaginarse esta ingente cantidad, que esparcida por toda la superficie española sería muy baja aunque no desdeñable. En suspensión líquida, y estimando la actividad de 0,1 mg/l (normal en muchos antibióticos para muchos patógenos) podríamos cubrir España con varios cms de “actividad antimicrobiana”. Pero los antibióticos los utilizamos, los concentramos, en los pacientes. Si la superficie intestinal de los tratados ocuparan 1000 Has, “la actividad antimicrobiana” citada anteriormente la estaríamos concentrando 50.000 veces. Las consecuencias son fácilmente deducibles.

¿Qué pasó desde los años 80? Curiosamente no se sabe bien porque las unidades de medida manejadas eran poco fiables. Cuando se dan los valores en millones de unidades dispensadas (viales, inyectables o cajs de orales) no ha dejado de bajar el consumo desde entonces, pero es coincidente con el descenso de las presentaciones parenterales en beneficio de las orales, de manera que en los años ochenta los inyectables suponían cerca del 30% de los antibiótiocos mientras que en la actualidad no llegan al 3% en atención primaria.

La producción de antibióticos en peso total también ha ido bajando notablemente, pero no podemos olvidar que la dosificación de sulfamidas, tetraciclinas etc. en gramos es muy superior a la de cefalosporinas, aminoglicosidos ó quinolonas por ejemplo. Es decir que la mayor potencia de los modernos antibióticos permite usar menor cantidad, con igual o mayor actividad.

Consumiendo Antibióticos

Si la medida del consumo se hace en euros, antes en pesetas, salta la paradoja porque no ha dejado de aumentar el consumo ni un año. Esto lo sabe bien la administración porque es quien paga y, como es natural, es lo que mas le preocupa.

¿Es entonces la unidad monetaria la forma definitiva para conocer el consumo?

¡Naturalmente que no! porque en España hasta el año 2005 no hemos tenido ningún control eficaz sobre la receta de antibióticos en farmacias y, según encuestas, existía la adquisición sin receta (automedicación) de mas del 30% de los antibióticos consumidos. A esto se sumaban la asistencia privada, el uso en veterinaria (más difícil de determinar todavía) y el consumo hospitalario. En este último caso, aunque siempre se ha estimado el consumo en torno al 10% del total, paradójicamente se desconocía el dato ya que cada hospital seguía, hasta hace poco tiempo, un sistema de adquisición diferente, no siempre transparente ni regular.

En Occidente se aceptaba que el peso de los antibióticos en el mercado farmacéutico fue bajando del primer lugar al segundo en los años 85-90, y al tercero mas recientemente. Se estimaba que suponían el 15% aproximadamente del total farmacéutico bajando hasta el 10% actual. Si así fuera tendríamos que hablar de un gasto superior a 1.200 milllones de euros anuales. Pero esta cifra no deja de ser especulativa.

Investigaciones en este campo son desarrollados por muchos colectivos pero solo hay tímidos estudios. En algunos centros de Atención Primaria de Cataluña, Aragón, La Rioja y Valencia se ha hecho estudios locales así como algún otro estudio general de relevancia como el del grupo de trabajo del Instituto de Salud Carlos III o el de la Sociedad Española de Quimioterapia. La SEQ impulsó una serie de estudios dentro del proyecto Urano (Uso Racional de Antimicrobianos Orales) que seguramente constituye la mas amplia base de datos publicada en España.

Deduzca el lector las dificultades de las autoridades sanitarias para sacar conclusiones y tomar medidas de cualquier tipo si no se conoce con exactitud cual es el problema, que en España lo solemos englobar en el título de “uso y abuso de antibióticos”. ¿De que uso y abuso estamos hablando?

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