Tromboembolismo venenoso

 

La enfermedad tromboembólica venosa, (la trombosis venosa profunda y el tromboembolismo pulmonar), es una complicación de alta incidencia en los pacientes con cáncer considerándose, en el momento actual, la segunda causa de muerte de las personas que padecen cáncer, después del propio tumor. La incidencia de la enfermedad tromboembólica en pacientes con enfermedades oncológicas se calcula que es uno de cada 10-20 pacientes con cáncer.

Se ha sugerido que la patogénesis de la enfermedad trombo- coagulante en pacientes diagnosticados de cáncer podría ser debido a una mayor sensibilización de la actividad plaquetaria y del sistema de la coagulación asociado al tratamiento con quimioterapia, la implantación de catéteres centrales y/o a las cirugías empleadas para la extirpación del tumor. Sin embargo, cada vez son mayores las evidencias experimentales que sugieren que no son estas las únicas causas de la elevada incidencia de enfermedades trombo- coagulantes en individuos diagnosticados de cáncer. Como ejemplo sirva la observación de la frecuente aparición de fenómenos trombo-coagulantes de forma previa al tratamiento con quimioterapia o a la extirpación del tumor o también muy distanciado en el tiempo desde que el paciente fue sometido a esos tratamientos. Además, no todos los cánceres tienen el mismo riesgo de enfermedad tromboembólica. Los tumores de páncreas, estómago y pulmón son los que la presentan con mayor frecuencia un evento tromboembólico.

El motivo más aceptado por el que se relaciona el cáncer con la mayor incidencia de episodio tromboembólicos es que las células tumorales estimulan la activación de las plaquetas con el propósito de que durante el proceso de la agregación puedan de alguna manera introducirse entre ellas y así se protegen de su reconocimiento por el sistema inmunitario, siendo un eficaz mecanismo para facilitar la diseminación de las células cancerígenas por la sangre y de esta manera invadir otros territorios del organismo. Además, las plaquetas son reservorios importantes de factores de crecimiento fundamentales para que aumentar la permeabilización de la pared vascular, y por lo tanto, facilitar la

penetración de la célula tumoral en el tejido, pero también estos factores de crecimiento van a promover el proceso de la angiogénesis y por lo tanto, el crecimiento tumoral.

En este sentido, es interesante conocer que se estima que entre el 14%- 17% de sujetos que han sufrido un episodio tromboembólico espontaneo, sin factores de riesgo asociados ni causa aparente, tienen un riesgo mayor de diagnóstico de cáncer en los siguientes años.

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