Dormir poco engorda

La obesidad es uno de los principales desencadenantes de enfermedades crónicas como la diabetes tipo 2, problemas cardiovasculares o incluso cáncer. Gema Frühbeck,investigadora del Centro de Investigación Biomédica en Red-Fisiopatología de la Obesidad y la Nutrición (CIBERobn) y presidenta de la Asociación Europea para el Estudio de la Obesidad, en un debate en el Parlamento Europeo, dijo que  “La falta de inversión pública y de una estrategia política clara para su prevención y tratamiento puede conllevar costes demasiado elevados en el futuro”.

La prevención de enfermedades crónicas debería ser una prioridad para el sistema sanitario, ya que el porcentaje de población de la tercera edad con sobrepeso y obesidad está creciendo de forma alarmante. Sin olvidarnos de la alta prevalencia de obesidad en niños y adolescentes, que probablemente se convertirán en adultos obesos no se cambian sus hábitos. Ellos tienen el agravante de que estarán obesos mucho más tiempo que los adultos actualmente obesos. No es lo mismo sobrecargar el sistema durante 20 años que durante 40. Lo que hará que disminuya su expectativa de vida, pues se sabe que una persona de unos 26 años con un Índice de Masa Corporal (IMC) superior a 40 puede ver reducida su vida en 12 años.

Según la OMS, la obesidad se ha triplicado desde los años 80 en Europa.“En el año 2008, 1400 millones de adultos, mayores de 20 años, tenían sobrepeso y cerca de 500 millones de adultos padecían obesidad en todo el mundo. Esto supone, que el 65% de la población mundial vive en países donde el sobrepeso y la obesidad causan más muertes que el bajo peso” informó la doctora Frühbeck.La OMS ha declarado la obesidad como el mayor problema de salud crónica a nivel mundial, superando a la desnutrición. En el año 2030, un 60% de la población mundial podría padecer sobrepeso u obesidad si se mantiene la tendencia actual.En España el 62% de la población tiene exceso de peso; el 39% tiene sobrepeso y el 23% obesidad.

¿Qué es lo que más urge?: Intentar concienciar de que la obesidad es un problema de salud grave. Tendemos a minimizarlo como un problema estético, y no es sólo eso. La obesidad no duele pero sí mata. Se trata la hipertensión y la diabetes con pastillaspero el problema de base persiste. Se debe insistir en el cambio de estilo de vida (alimentación, ejercicio, evitar stress,…) y otro factor importante es que dormimos menos. La falta de sueño se asocia a la grelina y la leptina, hormonas relacionadas con el apetito y con mayor predisposición a la obesidad y a la insulinorresistencia. Este factor no debe considerarse de forma aislada, pero sí unido a los anteriores, acaba desencadenando la obesidad.

La parte genética no es tan importante como la parte social. De hecho, hace unos años un artículo que se publicó en la revistaNew EnglandJournal of Medicine, decía que aquellas personas que tienen amigos obesos, tienen más riesgo de ser obesas.

 

Fuente: CIBERobn [03/05/2013]

 

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