La digestión es la cuestión. Giulia Enders. Ediciones Urano. Barcelona. 2015. 316 págs.

 

Se trata de un libro de divulgación científica que ha tenido un notable éxito.

El tubo digestivo es uno de los órganos peor conocidos. Desde la boca al recto solo los especialistas conocen bien su territorio, pero por parcelas. Estomatólogos, gastroenterólogos, hepatólogos, cirujanos, proctólogos, endocrinólogos,…deberán integrar nuevos conceptos.

Las dificultades metodológicas, complejidad de su fisiopatología y las novedades que van llegando, (nutrición, digestión, bienestar, microbiota…), dejan un escenario que se percibe como un sistema difuso mal conocido. Sobre todo para los profesionales de la salud no especializados y, por supuesto, para los ciudadanos en general.

En el afán de los ciudadanos por aprender, las redes están de moda. Para adentrarse en el conocimiento del sistema digestivo, por la cantidad de información y la falta de rigor, “internet” puede resultar inadecuado.

Cuando he leído este libro ,que me permito recomendar, me ha parecido de gran utilidad para repaso y divulgación científica. A muchos le descubrirá la relación anatomía-fisiología. Me parecen notables los capítulos dedicados a las intolerancias, las heces, vómitos, estreñimientos y sobre todo el dedicado al mundo de los microbios. No tienen desperdicio. No deje de leer con atención los capítulos que llevan por título Helicobacter: el “animal doméstico” más antiguo de la humanidad” y “Toxoplasmas: los intrépidos pasajeros de los gatos”. Les dará qué pensar y ¡no es una ficción!.

Pero si quiere abrirse a un nuevo y desconocido campo, lea con detalle el capítulo “cerebro e intestino”. Cada día hay más adeptos a la defensa (documentada) de la importancia de esta relación. Tanto es así que para algunos, el intestino es nuestro segundo cerebro. ¿O es el primero?.

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