Cancer Oral

 

Entre los cánceres orales se encuentran: el cáncer de los labios, lengua, boca (encías y paladar), amígdalas y orofaringe.

En España en 2014 se han producido 2.340 muertes por este tipo de Ca, fundamentalmente entre los hombres con 1.769 casos frente a 571 casos entre las mujeres.

En EEUU se produjeron 48.330 muertes por este motivo, de las cuales entre los hombres se produjeron 34.780 casos y 13.550 entre las mujeres.

En el Reino Unido se ha encontrado que este tipo de cáncer aumentó un 68% en los últimos 20 años. Entre los hombres menores de 50 años se incrementó en un 67% y entre los mayores de 50 años en un 59%.

La supervivencia a los 5 años es del 63% y a los 10 años del 52%. Pero si se diagnostica de forma precoz la supervivencia a los 5 años aumenta al 83%.

Síntomas del cáncer oral:

–       Interfiere el paso de los alimentos y del aire

–       Se acompaña de pérdida de peso y dificultad respiratoria

–       Puede producir ronquera

–       Produce úlceras intratables

–       Puede aparecer con hemorragias

–       Produce caída de las piezas dentarias

Debido a esto es importante la detección precoz de la enfermedad. La aparición de una úlcera o dolor en la boca o en la lengua que no desaparece, un bulto en el labio o en la boca, una mancha de color rojo o rojo y blanco en la boca o un bulto en el cuello sin explicación, pueden indicar la presencia de este tipo de cáncer.

Factores de riesgo:

Entre los principales factores de riesgo encontramos:

  • el tabaco (relacionado con el 65% de los casos),
  • el alcohol,
  • la infección por VPH (Virus del Papiloma Humano),
  • la exposición solar,
  • el género (más frecuente en los hombres),
  • la piel blanca,
  • la falta de higiene bucal (el dentista ayuda a la detección precoz),
  • la dieta pobre en fruta y verdura,
  • un sistema inmunológico débil, y
  • el consumo de marihuana

Un estudio realizado en los Estados Unidos de Norteamérica y publicado en el Journal of Clinical Oncology, reveló que el número de personas diagnosticadas de cáncer oral e infectadas por el VPH en el año 2004, fue el triple que las diagnosticadas en 1988 (quizás debido a una peor detección por disponer de pruebas diagnósticas menos sensibles y específicas). Se encontró que, en 2014, el cáncer oral vinculado al VPH afectaba a 26 personas de cada millón de estadounidenses, mientras que en 1988 esta asociación se daba en 8 enfermos de cada millón. Concluyeron que este hecho podía deberse fundamentalmente a cambios en el comportamiento sexual que ayudan a extender el virus.

Por tanto, al tabaco y al alcohol, considerados como los principales factores de riesgo para desarrollar la enfermedad, se les une la infección por el VPH; y los tres pasan a ser los factores de riesgo determinantes para desarrollar este tipo de tumor.

Cuando el virus del papiloma humano entra en contacto con la mucosa de la cavidad oral y de la faringe, (por ejemplo, durante el sexo oral), se pueden producir cambios o alteraciones a nivel celular, y mutaciones que pueden ser la causa de la malignización celular. A esto se puede deber el hecho del aumento observado en el número de pacientes jóvenes con este tipo de cáncer.

Como hemos dicho, en los últimos años, se ha incrementado la cantidad de pacientes diagnosticados con cáncer oral en el mundo, pero esto probablemente no es debido al aumento de la enfermedad en sí, sino a un diagnóstico más precoz, sensible y específico; y a un mayor y mejor estudio y seguimiento de estos pacientes por parte de los médicos especialistas. Todo ello ha dado lugar a un incremento en la supervivencia de estos pacientes. No obstante, los pacientes que se curan de este tipo de tumor pueden sufrir secuelas graves, del tipo de malformaciones en la cara, que afectan su autoestima.

Prevención:

Los estilos de vida saludables ayudan a prevenir numerosas enfermedades, entre ellas este tipo de cáncer.

Con la Prevención primaria se pretende eliminar los factores de riesgo que pueden producir la enfermedad y establecer hábitos saludables. Por tanto, en este caso se debería:

  • dejar de fumar y reducir el consumo de alcohol,
  • vacunarse contra el VPH,
  • evitar la exposición a la radiación solar,
  • evitar factores irritantes en la cavidad oral como prótesis mal ajustadas y obturaciones defectuosas,
  • el tratamiento de lesiones o problemas dentales,
  • la práctica de una buena higiene oral y
  • una dieta rica en vegetales y frutas que disminuye en un 10% el riesgo de cáncer oral.

Con la Prevención secundaria se pretende detectar la enfermedad en su estadio más precoz y establecer rápidamente el diagnostico. Para ello es muy importante el screening oportunista por el dentista o por el médico de cabecera, cuando un paciente consulta por otro motivo. Debido a ello, las visitas periódicas al dentista son fundamentales en la prevención de estos tumores.

Con la Prevención terciaria se pretende prevenir la aparición de recidivas y reducir la morbilidad terapéutica. El dentista juega un papel importante realizando: prevención de caries, exodoncias previas a la radioterapia, diagnóstico y tratamiento de infecciones orales.

 

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