Microbiota intestinal

 

El siglo XXI nos está ofreciendo muchos y nuevos descubrimientos hasta cambiar conceptualmente algunos campos de conocimiento. Uno de ellos es el papel de las microbiotas en general y la intestinal en particular.

La falta de tecnología y metodología apropiadas, disuadían a los científicos de profundizar en su estudio. La identificación de centenares de especies y los altísimos recuentos bacterianos daban  poco más de si que para considerar algún aspecto limitado :  

— Las bacterias del tubo digestivo tapizan algunas áreas impidiendo la colonización de algunos patógenos.Constituyen por tanto una barrera defensiva.

— Son productores de principios necesarios, como algunas vitaminas.

—  La alteración de la microbiota por tratamientos con antimicrobianos, maniobras quirúrgicas, etc. puede causar infecciones graves.

— Hay numerosos estudios en los que se ha intentado demostrar alguna relación microbiota intestinal-cáncer de colon o diabetes, etc.

El número de microorganismos, solo de  bacterias, se estiman entre 10 y 1000 veces más que el número de células del huésped.  La biodiversidad, la gravedad de cuadros en casos de alteración, la localización en un área tan vascularizada y con tantas ramificaciones nerviosas, etc. hacen pensar en un papel mucho más importante de lo estimado hasta la fecha. En estos meses se ha puesto el punto de mira en las relaciones con el parkinson o la esclerosis múltiple. Sobre esta última trabajan intensa mente varios equipos de investigación, entre ellos los españoles del Instituto Biodonostia del Pais Vasco

Numerosos conceptos como la traslocación bacteriana, nichos ecológicos diversos, interacciones microbianas entre bacterias y con células superiores; así como nuevas tecnologías en inmunología, activación celular, secuenciación masiva, trasplante de heces, etc. abren posibilidades  insospechadas hace unos años.

La actualidad marcará un punto de inflexión. ¿Se considerará la microbiota como un nuevo órgano o tejido humano? En esta “estructura” ya se ha puesto en marcha otro campo de actividad-conocimiento: el metaboloma. La riqueza metabólica de los microorganismos y sus interacciones lo justifican.

En esta línea tiene interés el metabolismo bacteriano del triptófano y la síntesis de serotonina que se produce en un 90% en intestino. La investigación del papel de los receptores intestinales y neuronales, el transporte y el papel como mediador-regular de múltiples funciones está de moda. En España hay varios grupos que investigan en esta línea (Univ. Complutense y U. de Zaragoza entre otras). Un ejemplo reciente es la publicación: “Eva Latorre, Elena Layunta, et all. “Intestinal Serotonin Transporter Inhibition by Toll-Like Receptor 2 Activation. A Feedback Modulation. PLOS ONE-12-29-2016”.

Las comprobaciones e hipótesis del papel en múltiples e importantes procesos como la depresión, el peristaltismo intestinal, ritmo circadiano, anorexia-bulimia, sexualidad, estados de ánimo, alteraciones hormonales, etc. explican el interés por la microbiota.  

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