Farmacia Comunitaria

Farmacia ComunitariaEn la actualidad, los nuevos retos planteados en la asistencia sanitaria han añadido la necesidad de un cambio en el paradigma de la práctica farmacéutica, que ha pasado a integrarse en el concepto mucho más amplio y profundo de la “atención farmacéutica” (AF) o “pharmaceutical care”, definida como la “atención que un paciente dado requiere y recibe para asegurarle el uso seguro y razonable del medicamento y obtener resultados precisos que mejoren su calidad de vida” (C. D. Hepler, 1990). A nivel español, el Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos (CGCOF) define la AF como la “participación activa del farmacéutico para la asistencia al paciente en la dispensación y seguimiento de un tratamiento farmacoterapéutico, cooperando así con el médico y otros profesionales sanitarios a fin de conseguir resultados que mejoren la calidad de vida del paciente.”

Por tanto, de acuerdo con este planteamiento, la buena práctica farmacéutica lleva consigo la implicación del farmacéutico en los resultados de salud y su participación no sólo en el tratamiento de la enfermedad y el uso racional de los medicamentos, sino también en actividades de promoción de la salud pública y la prevención de la enfermedad. En los últimos años, la AF ha quedado englobada en el concepto más amplio de “farmacia asistencial”, y la oficina de farmacia ha sido reemplazada por la “farmacia comunitaria”, mucho más enriquecedora.

A pesar de que se trata de un concepto relativamente moderno, numerosos estudios han evaluado ya la efectividad de la AF en diversos ámbitos y con diferentes tipos de pacientes. En líneas generales, puede decirse que la AF mejora el estado de salud de los pacientes y su calidad de vida.

REFCOM, investigación sociosanitaria en la que han participado 822 farmacéuticos comunitarios, ha tratado de realizar una “radiografía” sobre la realidad de la farmacia comunitaria en España. Las principales conclusiones ponen de manifiesto que:

  1. El 43% de los farmacéuticos comunitarios participantes dice realizar seguimiento farmacoterapéutico de los pacientes, y más del 90% lo haría si fuera un servicio remunerado.
  2. Más de la mitad de los participantes dice haber participado en programas de investigación durante el último año, casi la mitad ha dedicado más de 30 horas a la formación asistencial y 1 de cada 3 afirma haber dedicado más de 30 horas a la formación no asistencial.
  3. Prácticamente la totalidad de los participantes (98%) utiliza internet como sistema de información, 4 de cada 10 utiliza las redes sociales de forma habitual y 1 de cada 3 posee página web de la farmacia. En 4 de cada 10 farmacias se dispone de folletos explicativos sobre uso de medicamentos y en 6 de cada 10, de folletos informativos sobre problemas de salud.

 

Descárgate el estudio sociosanitario completo aquí: Proyecto REFCOM

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