Salud bucal prenatal y lactante

 

Para una excelente salud bucodental del futuro recién nacido y posteriormente lactante, debemos partir de una adecuada educación de los padres, de manera que podamos garantizar que se tomarán todas las medidas orientadas a prevenir los riesgos y mejorar la salud bucodental de sus hijos.

Esta labor se debe iniciar desde el embarazo, participando de manera multidisciplinar ginecólogos, pediatras y odontólogos; y orientando a los padres sobre las medidas higiénicas que deben adoptar e inculcar en el niño. La gestación hace a los futuros padres más receptivos a mensajes para mejorar la salud de su futuro hijo.

Se les debe de informar sobre los riesgos para la salud bucodental de sus hijos y los medios para evitarlos, tanto durante la gestación como posteriormente.

El papel de la dieta, el tabaco, el alcohol o los medicamentos deben ser conocidos por los padres y especialmente por las gestantes, y se le desde recomendar que se sometan a control por su estomatólogo, si no lo ha hecho aún.

Así mismo, se le debe educar sobre cómo llevar a cabo la limpieza bucodental del lactante, de manera que pueda estar atenta a la erupción de los dientes e instaurar desde el principio hábitos correctos de higiene.

La limpieza ha llevarse a cabo con una gasa mojada con agua; tanto en los rebordes alveolares, como en la mucosa bucal y en la legua. Estos cuidados son especialmente importantes tras el consumos de productos azucarados o la administración de medicamentos como los jarabes que suelen pueden estar edulcorados con azúcares.

Así mismo se le recomendará que evite el uso compartido de cucharas, chupar las tetinas y chupetes para su limpieza cuando se cae al suelo y besar al niño en la boca.

Tras la erupción de los dientes se debe iniciar el cepillado con dispositivos adaptados a la edad y situación del niño.

La adopción de estas sencillas medidas y las que en su caso le recomienden sus médicos, garantizará una óptima salud bucodental desde el principio de la vida.

 

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