LAPSUS MÉDICOS
Foto por benjamin lehman en Unsplash

Mira una parte del libro «Lapsus Médicos», de Ruysol Jgn. Se puede descargar el libro en PDF más abajo:

Hay que decir con prisa, pero sin pausa, que lo que le espera
al admirable lector que consiga superar este exordio es un
libro con numerosos herrores (y seguramente también
horrores). El primero de ellos aparece ya en el propio título,
pues, en realidad, lo que el libro contiene no puede decirse
que sean lapsus médicos, sino lapsus en medicina. La obra
hace aflorar un manojo de lapsus linguae, mientras que
aparecen por @rrobas los lapsus calami, gazapos, erratas,
deslices, indiscreciones y otros yerros y equivocaciones, los
cuales surgen como duendes escondidos en el devenir de la
historia de la medicina, saltando de la palabra hablada a la
escrita, del papiro al papel, del correr de la pluma al de la
máquina de escribir y de la linotipia al ordenador. Incluso, de
vez en cuando, aparece algún que otro disparate, que, en su
máxima expresión, llega a convertirse en una verdadera
burrada.
En realidad, lo que hemos tratado de hacer es una gazapera
en la que guarecer esos equívocos, errores gramaticales o
descuidos conceptuales, que, muchas veces, nos descubren
mundos invisibles. Hemos intentado sacar de la chistera del
lenguaje médico aquellos gazapos “vivos como ratones
coloraos”, pero renunciando a facilitar fe de ratas alguna en
aras a una mejor interpretación individual. Para ello hemos
contado con la colaboración de amigos entrañables, que
están presentes a lo largo de los diferentes capítulos de la
obra; el hecho de que no aparezcan sus nombres sólo tiene
la finalidad de evitar algún posible e imperdonable lapsus
–en este caso, mental–, valga la repugnancia. Lo que sí
queremos dejar explícito es que la obra resultaría más sosa y
menos caústica sin el diseño de J. Moreno y el grafismo de
J.C. Casado.
El Diccionario de la Lengua Española contiene algunos
gazapos intrínsecos como es llamar a la Tierra, Tierrra, cuando, en realidad, está compuesta de tres cuartas partes
por agua, o hablar de ella como de un planeta cuando
sabemos desde hace mucho tiempo que no es plana, sino
redonda. En cambio, el Diccionario de la RAE mejoraría
mucho si admitiera algunos lapsus enriquecedores en
algunos términos muy en boga en la actualidad, como es el
caso de los necionalismos. En lo que sí está acertada la
Real Academia Española de la Lengua es en reservar los
vuelos domésticos para aquellas excursiones que solemos
hacer alrededor del salón de nuestra casa montados en la
escoba de Mary Poppins o de una bruja amiga, no sacándole
billete de ida y vuelta a un desliz de traducción cada vez más
utilizado para designar a los viajes nacionales.
Otro tanto puede decirse de los principales Diccionarios
Médicos, en los que algunos yerros dan mucho juego, como
es el que describe las principales etapas de la vida humana:
infancia, adulterio, madurez y vejez, o como el que define la
amigdalitis como la inflación de las amígdalas, o como el
concepto de adherencia terapéutica, cada vez más utilizado
y que, a diferencia de adhesión o cumplimiento, exige la
pegadura del paciente al tratamiento –para lo cual el médico
debe tener siempre a mano un buen pegamento–. Ni la
propia Organización Médica Colegial ha podido escapar de
las trampas del lenguaje, al ser descrito su Órgano supremo
como Conejo General de Colegios Médicos.
En la medida que esta gazapina contribuya a mejorar la fe en
sí mismo, la esperanza en el prójimo y la calidad de vida del
lector nos daremos por satisfechos.

Para descargar el libro «Lapsus Médicos» en PDF, pincha abajo:

LAPSUS MÉDICOS

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