Relajación
Foto por Haley Phelps en Unsplash

No se conoce de qué Organismo partió la idea de dedicar un día(16,agosto) a la Relajación. Pudiera parecer una ocurrencia, pero su referencia es tan importante que está en la base terapéutica de los procesos emergentes en la sociedad del siglo XXI. Sin un motivo concreto, parece oportuna la reflexión y dedicación a uno mismo durante un día, que es bien poco, en un contexto de vacaciones de verano (en hemisferio Norte ) y fiestas locales (en España, festividad de Ntra. Sra.).

En la agitada vida impuesta por nuestra sociedad, un notable porcentaje de ciudadanos encuentra dificultades para adaptarse adecuadamente. La dedicación de un solo día es claramente testimonial, por insuficiente, para poner a punto la maquinaria mental y corporal, pero vendrá muy bien como estímulo, ojalá desencadenante, para iniciar un plan de acción vital: más razonable, más saludable y más feliz.

La relajación se entiende como la higienización, liberación y normalización física y mental, que lleve al individuo estresado a un estado de salud y bienestar. Habitualmente todos los humanos, como cualquier ser vivo, dispone de mecanismos fisiológicos compensadores de situaciones pasajeras de estrés o ansiedad. Además, el hombre puede disponer de instrumentos sencillos complementarios a los que se refiere la celebración de hoy, especialmente para el mantenimiento del bienestar. Es tan importante, que el fracaso de los dos apartados anteriores llevarán a visitar al médico. Los fármacos tendrán entonces su protagonismo;será difícil evitarlos.

Popularmente el estrés se identifica con sinónimos como: ansiedad, tensión, presión o agobio. Pero estrés y ansiedad son diferentes, a decir de los expertos. El estrés se produce por un factor (estresante) pasajero, como un susto, o permanente, como el acoso laboral. En 1936, Selye describió la respuesta fisiológica al estrés, que se denominó «Síndrome General de Adaptación» (S.G.A.),en tres etapas:

  1. Alarma. Ante un incidente (objetivo o subjetivo) de agresión, el organismo reacciona inmediatamente con cambios metabólicos,hormonales, cardiacos, respiratorios,… que le permiten la adaptación al medio (defensa, ataque, huida…) poniendo fin al incidente. Si éste no se resuelve, reaparece con frecuencia o es duradero se pasa a la siguiente etapa.
  2. Resistencia. El organismo se intenta adaptar a la nueva y agresiva situación con cambios de conducta, metabólicos, hormonales…con una hiperactivación relativa. Cuando no se revierte la situación a la normalidad se desencadena la tercera etapa.
  3. Agotamiento. Se acaban los recursos de adaptación, bajan las funciones inmunes defensivas, no se mantiene la atención. El individuo es más vulnerable a numerosos procesos y puede desarrollar úlceras duodenales, infartos, trastornos de conducta, etc.

Por el contrario, la ansiedad es la tensión y sentimiento desagradable, deseable si es proporcionada, que se produce como una reacción de anticipación a una situación límite de competición y adaptación objetiva; por ejemplo, un examen o la final de un partido. Pero también puede responder a situaciones subjetivas, irreales ,de futuro y permanentes.En estos casos, y si la tensión es desproporcionada, la ansiedad puede resultar insuperable, «estresante». Se corre el riesgo de deriva a una ansiedad patológica expresada como fobias, trastornos de pánico, ansiedad social, agarofobia, etc.

Se debe recordar que el estrés es un mecanismo defensivo de todos los seres vivos, insisto TODOS, incluso de los organismos unicelulares mas simples como las bacterias, con los matices propios de cada uno, naturalmente. Lo mismo ocurre con la «tensión» de anticipación. Recuérdese la actitud del animal cazador antes de la cacería o los patógenos colonizantes antes de la señal para iniciar su capacidad lesional. Numerosos factores presionan sobre los individuos y las poblaciones que se adaptan o sucumben.

Establecer las características generales de estrés y ansiedad me ha parecido importante, porque el lector pude deducir más fácilmente lo demás, aunque resaltemos algunos detalles.

¿Por qué se tiende a utilizar estrés y ansiedad indistíntamente? Los síntomas son comunes en determinadas fases : taquicardia, taquipnea, hipo-hipertensión, síntomas gastroentéricos, cefaleas, irritabilidad, etc. Es frecuente el autodiagnóstico terminológico :estoy en tensión, ansioso, estresado, agobiado…Además en las situaciones iniciales y más leves la respuesta fisiológica y a cambios de hábitos generales son suficientes. Es lo que se pretende con la celebración del día de la Relajación .

La práctica de senderismo, un día de campo o playa, cultivo de la amistad mediante reuniones con amigos, yoga , retiros de meditación, visualización-imaginación, pintura, lecturas selecionadas, etc.; la relajación física como el deporte con distensiones musculares,respiración diafragmática, pilates, etc. todo lo citado se pueden complementar con infusiones del tipo de la tila, valeriana,hinojo…todas serán medidas tendentes a cambiar de actividad y de hábitos. Es muy importante seleccionar las actividades, su prioridad y periodicidad. Muchas personas pretenden aplicarse masiva y compulsivamente todas las informaciones que le llegan sobre técnicas de Relajación convirtiéndolas en un factor estresante nuevo que empeora su estado anterior. No vendría mal seguir siempre un plan ordenado.

Un peligroso punto de inflexión que se debe sortear, se refiere al uso de fármacos. Una cosa es el uso de un relajante muscular, un antihipertensivo, un analgésico o un antiácido como tratamiento sintomático coyuntural, que puede acompañar a diferentes procesos y otra es su uso mantenido frente a la sintomatología del estrés o de la ansiedad. No olvidar que al finalizar la acción del estresante se acaba el proceso aunque se mantenga por un tiempo algún síntoma. Por ejemplo, la tensión ante un examen se acaba cuando uno decide no presentarse o finaliza el examen, aún cuando la cefalea o la gastritis persista algún tiempo.

Relajación y farmacos

El uso de fármacos «relajantes» , tranquilizantes, sedantes,…específicos para estos procesos, tienen que quedar de exclusiva prescripción médica. Su abundancia , complejidad diversidad y efectos secundarios lo exigen. La mayoría presentan actividad frente a un gran espectro de síntomas. Los fármacos antiestrés y ansiolíticos (tranquilizantes menores) se clasifican en unos cincuenta grupos o subgrupos con numerosa presentaciones. Son los fármacos más consumidos en España. No olvidemos la relación de la relajación social con consumo de alcohol, nicotina, cannabis, etc. del ámbito farmacológico como «ansiolíticos» .

Cada vez hay más gente que se autodiagnostica y se automedica, presiona al especialista la confirmación-certificación diagnóstica (a veces con fines espurios) y prescripción. Luego los cambios de especialista, medicamentos, pautas, etc. pueden llevar a un proceso crónico y a otras patologías más graves como las conductas aditivas o los accidentes laborales. De aquí se deduce la trascendencia de la educación sanitaria y la importancia de la Relajación como una buena forma de «romper» el estrés y la ansiedad con medidas inocuas en los primeros compases de estos procesos.

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