Diagnóstico y Tratamiento
Foto por Ricardo Gomez Angel en Unsplash

“Dime el color y te diré la afección”. No pasaba de ser un antiguo juego entre médicos, que intentaba entrenar el “ojo clínico” diagnóstico y tratamiento. Hoy resultaría complicado porque muchos colores significativos aparecen en enfermos no tratados o terminales y además disponemos de métodos muy eficaces. Pero no están exentos de utilidad como veremos.

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Color terminológico

Muchos colores van implícitos en la terminología médica, lo que prueba su  importancia. Citemos unos cuantos.

  • Carbunco (de carbón) por la lesión negra, necrótica del principio.
  • Colorantes de tinción diagnóstica: azul metileno, auramina, eosina, fuchsina, rojo fenol, púrpura de bromocresol, rosanilina, verde malaquita, violeta  genciana y decenas más. Un laboratorio clásico es una verdadera “sinfonía de colores”
  • Cloasma o color verde amarillento, da nombre a lesión en  tuberculosis, sífilis, paludismo o embarazadas (cloasma gravídico).
  • Cuello en fresa (rojo) de la trichomoniasis vaginal.
  • Eritema , de enrojecimiento (E. circinado, E. crónico migrans,…).
  • Escarlatina, de escarlata o rojo vivo.
  • Fiebre amarilla, por la ictericia tras afectación hepática; llamada también enfermedad del vómito negro.
  • Fiebre azul: fiebres manchadas de las Montañas Rocosas.
  • Fiebre negra: leishmaniasis visceral y algunas fiebres manchadas.
  • Fiebre roja del Congo: tifus murino.
  • Mal morado, por la pigmentación de tronco y brazos en la oncocercosis cutánea centroamericana.
  • Mal rojo, por ingestión de cianamida más alcohol y el mal rojo del cerdo, que puede padecer también el hombre.
  • Moratón, traumático, como se describe en Medicina Forense.
  • Paludismo, por el tono marronáceo de la piel.
  • Peste blanca (tuberculosis), por la gravedad y palidez de la piel.
  • Peste negra, la clásica. Por los vómitos negros en enfermos terminales.
  • Pinta, por las manchas color café, azules, violetas o rojas de la treponematosis tropical.
  •  Púrpura, especialmente destacable. . Por un lado se refiere al género de caracoles productores del color más famoso de la historia, el color de los dignatarios. También con este color se inició la revolución de los colorantes sintéticos, que tanta importancia tuvieron en Medicina (diagnóstico y tratamiento). Lamentablemente su presencia en el enfermo “no pinta bien”; traduce equimosis o pequeñas hemorragias frecuentes en trastornos vasculares, de la sangre y traumatismos. En el Diccionario de la R. A. N. de Medicina, Púrpura tiene más de 15 registros: de Púrpura alérgica de Henoch a Púrpura trombocitopénica trombótica. Además de otros 20 o 30 sinónimos.

Colores en DIAGNÓSTICO y tratamiento

 Cualquiera que se anote como anomalía es tenido en cuenta para el diagnóstico. Con frecuencia es el motivo de consulta por ser el primer signo en aparecer o el más llamativo. Por eso o porque el médico lo considere importante, algunos colores se toman para encabezar el proceso algorítmico del diagnóstico. Veamos algunos ejemplos.

  • Amarillo-ictericia. Patología hepática, biliar, hematológica…El tipo, evolución, con o sin fiebre, prurito, dolor, precedentes de alcohol, fármacos, etc. permitirá seguir una ruta de aproximación lógica a la causa de la ictericia
  • Negro. Melanoma, lesiones necróticas (carbunco, “tache noir” de picaduras por garrapatas, gangrena, etc.), heces negras (melena), moratones (lesiones de interés forense), orina parda como “cerveza negra” de la glomerulonefritis, etc.
  • Púrpura, dependiendo de su intensidad, extensión, forma de aparición y evolución, puede ser clave en el diagnóstico de algunas enfermedades graves como la P.fulminante meningococémica o la P. trombocitopénica.
  • Rojo. Por sangre de hemorragia reciente en emisiones (esputo, orina, heces), en esclerótica o conjuntiva (tos ferina, leptospirosis, alergias),…El color rojo-abigarrado del esputo es típico de la neumonía lobar o el rojo en jalea de grosella de las heces, de la disentería bacteriana.

Importante en dermatología: roseola tifódica abdominal (tifoidea), el eritema en alas de mariposa (lupus), eritema crónico migrans (enfermedad de Lyme),etc. Es clásica la diferenciación  diagnóstica de los exantemas en Pediatría para las seis enfermedades exantemáticas. En mucosas: las manchas en boca de Koplik (sarampión) y la lengua rojo-frambuesa en la escarlatina, se consideran específicas.

  • Verde y verde azulado de heridas, quemaduras orina y esputos, traducen infección por Pseudomonas pigmentadas.

Colores en diagnóstico y TRATAMIENTO

En los fundamentos de los tintes, ya se ha señalado que tienen las propiedades de: opacificar los microorganismos, teñirlos selectivamente y suprimir su vitalidad. Por tanto, todos los utilizados en microbiología (lugol, azul de metileno, violeta de genciana…) son desinfectantes y antisépticos sobre la piel. Lo mismo ocurre con muchas sales de permanganato, mercurio, plata o yodo por ejemplo. Sobre mucosas solo algunos se pueden utilizar. Todos conocemos cómo presume un niño con la “escandalosa” mercromina roja en la herida o con la boca tratada con  violeta de genciana.

La terapéutica por vía general de colorantes no está contemplada. Pero se podrían hacer  referencias indirectas; como el ejemplo de sulfamidas o paracetamol derivados de las anilinas.

Otro tema es el de los efectos secundarios. Pocos prospectos de medicamentos se libran de referir reacciones alérgicas con erupciones y enrojecimiento cutáneo. Los colores marrón, naranja y rojo  de la orina, dientes, esclerótica, etc. tampoco faltan.

Algunos casos son ejemplos llamativos. “Bebé amarillo” (sulfamidas), “Bebé gris” (cloranfenicol), “Síndrome del cuello rojo” u “Hombre rojo” (glicopéptidos) o “ceguera a rojo y verde” (etambutol).

Cromoterapia.- Es un campo curioso, de escasas evidencias científicas, pero cada vez más popular entre psicólogos, decoradores, publicistas, etc. Se basa en la pretendida acción de la luz y los colores, estimulando o inhibiendo determinadas hormonas y neurotransmisores. A tal efecto, a cada color se le presumen determinadas acciones.

  • Rojo: vitalidad, agresividad, sexual.
  • Naranja: alerta, alegría, antidepresivo.
  • Amarillo: estimula habilidades y creatividad.
  • Verde: acogedor, serenidad, equilibrante, antiestrés.
  • Azul: autoestima, inmunomodulador.
  • Violeta: autoestima, tranquilizante, somnífero, dignidad.
  • Blanco: fortalece purifica, equilibra.
  • Negro: seguridad, tristeza, abrumador.

No debe confundirse la cromoterapia con la fototerapia. Ésta es una técnica terapéutica, científicamente probada, con indicaciones establecidas y expectativas en muchos campos. No utiliza el color como tal, sino las radiaciones, tanto de luz visible, como infrarrojos y ultravioleta.

Médico. Universidad Complutense de Madrid

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